2da Edición

30 y 31 de Marzo 2020

Proyecto: UVA Triage Médico

Miembros: Fernando Márquez, Anahi Torres, Nicolás Guyot, Franco Appiani, Laura Ciuca, Joaquín Machado y Francisco Salas

Presentación:

Demo Prototipo Form Web:

Desafío/s:

En el contexto actual la reorganización del sistema de salud y el aislamiento obligatorio ha determinado un nuevo orden en el cual el foco está puesto en el impacto directo del COVID. Simultáneamente, las patologías habituales agudas (no COVID) y crónicas seguirán requiriendo atención, pero en el contexto de una mayor demanda del sistemas de urgencias y menor oferta de controles y seguimiento de patologías crónicas habituales. El impacto indirecto del COVID entonces, también cobra mucha relevancia como daño colateral en los grupos de pacientes habituales agudos y crónicos. Creemos entonces que es fundamental afrontar un desafío pendiente, previo a la era del COVID, que es la eficacia y velocidad de los procesos de acceso al sistema sistema de salud para estos pacientes. Uno de los pilares fundamentales de la atención sanitaria en la urgencia o demanda espontánea es la clasificación de riesgo de los pacientes o Triage. En la práctica cotidiana, las Instituciones, no siempre cuentan con el tiempo suficiente y el personal adecuadamente entrenado para realizar un interrogatorio de calidad (pilar de un buen Triage) ya que en muchas ocasiones este es responsabilidad de personal sin formación en salud y/o sin un protocolo o método de preguntas orientadas técnicamente al motivo de consulta del paciente. Sin embargo, estamos convencidos que la tecnología permitirá optimizar el inicio del proceso de forma remota, ya que el flujo de información (especialmente el interrogatorio médico) no necesariamente debería iniciar con el encuentro presencial paciente-médico. Es importante resaltar que el interrogatorio es un acto médico irreemplazable, pero la tecnología puede ayudarnos a enfrentar este desafío no sólo aumentando el tiempo disponible para la anamnesis o recolección de datos (iniciándose antes del encuentro médico-paciente), sino también estructurando el paso siguiente: el ingreso del paciente a las guardias o demandas espontáneas, es decir la clasificación de riesgo, el Triage

Descripción del proyecto (solución):

Nuestra solución propone el desarrollo de un canal de acceso ágil y remoto al sistema de salud mediante  la implementación de una app de diseño web adaptable que genera una base datos encriptada bajo la norma HIPAA compliance. La app guía al paciente por formularios que son programados bajo juicio médico de especialistas en base a los algoritmos validados de la literatura, para dirigir el interrogatorio al motivo de consulta e identificar signos de alarma específicos. La experiencia del usuario está diseñada en lenguaje coloquial para que pueda ser completado por el paciente (familiar o tutor) de forma remota (mientras todavía está en su casa)  o también en las Instituciones (aprovechando tiempo no productivo, por ejemplo en las salas de espera). Asimismo puede ser completado por el responsable del Triage de las Instituciones de Salud que en el caso de ser un enfermero podrá agregar la toma de signos vitales.

El formulario tiene entonces tres objetivos fundamentales: 

  1. Protocolizar: Orientar el interrogatorio dirigido al motivo de consulta de la enfermedad actual y antecedentes
  2. Automatizar:  Cálculos matemáticos (de escalas médicas autoadministrables por ejemplo) y alertas (de signos de alarma por ejemplo)
  3. Reportar: Emitir un PDF con los datos relevantes de la enfermedad actual, escalas y alertas de signos de alarma para el médico.

Luego de que el médico recibe el reporte este podrá validar las respuestas en la consulta médica y clasificar el caso en código rojo, amarillo o verde según gravedad (base para estados 2 de entrenamiento de algoritmos de machine learning).

De esta manera existirían 3 tipos de beneficiarios directos:

  1. Pacientes: no tendrán que esperar al encuentro presencial con el médico para empezar a contar toda su historia y serían recibidos por un equipo de salud ya reportado en más detalle, pudiendo prepararse y orientar la atención al problema específico.
  2. Instituciones: pueden estructurar y protocolizar el interrogatorio dirigido al problema del paciente independiente del entrenamiento del responsable del Triage lo cual podría mejorar la precisión y eventualmente, la exhaustividad de la clasificación de riesgo.

Médicos: no necesitarán invertir tanto tiempo en realizar preguntas y esperar respuestas que pueden obtenerse de un cuestionario digital, evitarán realizar cálculos matemáticos o la sobrecarga por la toma de escalas que pueden ser autoadministradas. Todo esto les permitiría ampliar el tiempo profundizar en el interrogatorio más dirigido, pero fundamentalmente el tiempo destinado al examen físico y el razonamiento clínico.